El poder de la "agencia" para el desarrollo individual y comunitario en Guatemala
¿Por qué es importante la agencia?
¿Cómo puede la agencia transformar vidas e impulsar el desarrollo comunitario para producir seguridad alimentaria, salud, nutrición y oportunidades de ingresos?
Definición de agencia
Aunque "agencia" es un término de uso frecuente en contextos de desarrollo, a menudo se malinterpreta fuera de los círculos académicos.
La agencia se refiere a la capacidad de las personas o comunidades para tomar decisiones de forma activa y autónoma, fijar objetivos e influir en su trayectoria de desarrollo.
Es la capacidad de actuar como agentes del cambio, asumir el control de sus vidas y participar en los procesos de toma de decisiones que configuran su futuro.
Un enfoque orientado a la agencia anima a individuos y comunidades a tomar sus propias decisiones y actuar. Este enfoque contrasta fuertemente con el antiguo paradigma del desarrollo paternalista, según el cual los actores externos toman decisiones en nombre de las personas a las que intentan ayudar.
Capacitar a las personas y las comunidades
En esencia, la agencia capacita a las personas para asumir el control de sus vidas y tomar decisiones que se ajusten a sus aspiraciones. Cuando persisten las disparidades socioeconómicas, la agencia puede ser una poderosa herramienta para que los grupos marginados recuperen el sentido de la autodeterminación.
Tomemos el ejemplo ilustrativo de Doña Dominga, miembro estrella de nuestra comunidad Semillas para un Futuro. Doña Dominga es una viuda de 70 años de una aldea rural en lo profundo de la selva de Suchitepéquez. Como muchos jóvenes de la región, sus tres hijos adultos emigraron a Estados Unidos. Con el equivalente a una educación de 5º grado, un apoyo familiar mínimo, bajos ingresos y pocas oportunidades económicas, luchaba por cubrir sus propias necesidades y las de sus nietos residentes. Doña Dominga carecía de la confianza y los conocimientos técnicos necesarios para emprender su propio camino.
Doña Dominga empezó a colaborar con Semillas para el Futuro en 2014. Gracias a la formación entre iguales y a un poco de apoyo técnico, empezó rápidamente a producir una plétora de alimentos ricos en nutrientes en su patio trasero. En lugar de gastar valiosos recursos en los mercados locales, se convirtió en una experta en el cultivo de acelgas, rábanos e incluso setas.
Desarrolló una especial afinidad por el cultivo del cacao y crear un próspero negocio local. Hoy en día, su cacao es solicitado tanto por vecinos como por viajeros, lo que le permite mantener a su familia, contribuir a la economía local y seguir desarrollando su medio de vida.
Cuando sus recursos tangibles e intangibles se vieron mermados por la pobreza, no pudo permitirse el lujo de pensar con originalidad. Basta con animar y apoyar a personas como Doña Dominga para que se den cuenta de que pueden elegir. Pueden elegir hacer las cosas de otra manera. El viaje de Doña Dominga muestra cómo las agencias individuales pueden catalizar el desarrollo de una comunidad más amplia.
La agencia individual es crucial, pero no es un fenómeno aislado. Doña Dominga transformó su propia vida, pero también se convirtió en un agente activo de cambio dentro de su comunidad. La acción colectiva de una comunidad puede ser una fuerza motriz para el desarrollo regional, e incluso nacional. En América Latina, las comunidades indígenas son a menudo el mejor ejemplo de acción colectiva. Estas comunidades han luchado históricamente por sus derechos, sus tierras y la preservación de su cultura, impulsando políticas que benefician a sus intereses colectivos.
Desde su creación, Semillas para un Futuro ha colaborado con comunidades rurales de Guatemala para apoyar la seguridad alimentaria y la nutrición, así como la preservación medioambiental y cultural. Al reconocer y respetar la autonomía de estas comunidades, la organización les ha permitido apropiarse de sus procesos de desarrollo, lo que ha dado lugar a proyectos culturalmente relevantes y económicamente sostenibles.
Personalización
Entendemos que una talla no sirve para todos.
Nuestros programas de desarrollo se adaptan a las necesidades y aspiraciones específicas tanto de las personas como de las comunidades.
Doña Dominga tenía afinidad por el cacao, así que la ayudamos a construir una tienda de bambú donde secar sus granos.
Otro participante manifestó su pasión por la cría de tilapia, así que le ayudamos a cavar y llenar un estanque. Le proporcionamos peces y le enseñamos a construir una colonia de cría, para que su suministro nunca se agotara.
Este enfoque altamente personalizable permite a las personas aprovechar sus puntos fuertes e intereses. Entendemos que cada participante llega al programa con una historia de fondo única. Sus habilidades y pasiones son activos que impulsarán su exploración futura.
Colaboración e inclusión
Semillas para un Futuro implica activamente a los miembros de la comunidad en los procesos de toma de decisiones.
Este planteamiento de colaboración respeta la agencia local y garantiza que las iniciativas de desarrollo sean culturalmente sensibles y estén impulsadas por las prioridades de la comunidad.
Cuando Semillas para un Futuro llegó por primera vez a Chocolá, nuestros fundadores esperaban trabajar con los caficultores y ayudarles a diversificarse para depender menos de un cultivo comercial notoriamente volátil. Pero pronto se hizo evidente que el café era una parte fija de la identidad local. Su arraigado significado cultural suponía un obstáculo para los esfuerzos de diversificación, por lo que los fundadores adoptaron un enfoque diferente.
Celebraron una reunión para los miembros de la comunidad local, y plantearon preguntas como, ¿qué es lo que más necesitas? ¿Cuáles son sus principales prioridades? ¿Qué le ayudaría a usted y a su familia a prosperar? De estas conversaciones surgió nuestro interés por la alimentación y la nutrición, y hemos seguido planteando estas preguntas esenciales a lo largo de los años para asegurarnos de que nuestro programa responde a las necesidades y deseos cambiantes de la comunidad.
Sostenibilidad a largo plazo
Reconociendo que el cambio real lleva tiempo, todos los proyectos de Seeds for a Future están diseñados para tener un impacto a largo plazo. Pretendemos crear modelos autosostenibles que puedan prosperar de forma independiente. Esperamos que algún día las comunidades rurales no necesiten organizaciones como nosotros.
Llevamos más de una década operando en Chocolá. Durante ese tiempo, nuestro enfoque ha cambiado y se ha perfeccionado. Hemos crecido y aprendido, hemos fracasado y hemos tenido éxito. Pero, sobre todo, hemos forjado relaciones duraderas con nuestros líderes locales, con las partes interesadas de la comunidad y con todos nuestros participantes.
Invertimos recursos en el desarrollo de nuestro equipo local, todos ellos nacidos y criados en la Guatemala rural y que han luchado con muchos de los mismos problemas a los que se enfrentan nuestros participantes. Creemos firmemente, y la ciencia lo corrobora, que este modelo entre iguales es mucho más eficaz para arraigar valores de cooperación y atención social. Simplemente ofreciendo oportunidades y reforzando el tejido social de las comunidades a las que servimos, sabemos que estamos sembrando el cambio para las generaciones venideras.
El poder de la agencia
Históricamente, el sector humanitario no ha adoptado el concepto de agencia. Años de intervención paternalista en el desarrollo dejaron a las comunidades de toda América Latina con pocos recursos para trazar su propio camino. Afortunadamente, esto está cambiando.
Nuestra comunidad de Chocolá es un testimonio del poder transformador de la agencia cuando se aprovecha eficazmente.
Pretendemos dotar a las comunidades de capacidad de elección y elevar el liderazgo local para promover la autodeterminación. Al elegir participar en nuestra Casa Granja las personas pueden forjar su destino y contribuir al progreso de su comunidad.
En Seeds for a Future, la agencia es uno de nuestros valores fundamentales porque creemos de todo corazón que es necesaria para un cambio duradero.
Por Leilani Yats